La adoración a María y a los santos

Hay algunos que piensan que los católicos "adoramos" a María ¿Es eso cierto?


Primero que nada, hay que decir que los católicos no adoramos a la Virgen María. El culto que le profesamos no es adoración, puesto que ésta corresponde únicamente a Dios. Los católicos veneramos a Santa María, porque Ella es la mujer a quien Dios escogió para que fuera la Madre de Cristo. Es decir, María no es una persona cualquiera, es la Madre del mismo Dios.


La mayoría de los católicos intentan “desviar” estos claros principios bíblicos, diciendo que ellos no “adoran” a María y a los santos, sino que más bien ellos sólo “veneran” a María y a los santos. Y la verdad, es que una terminología diferente no cambia la esencia de lo que se ha estado haciendo. Una definición de “venerar” es “respetar en sumo grado o dar culto”.

Es cierto que la Biblia describe a María como “muy favorecida” por Dios. (Lucas 1:28) No hay nada malo con honrar a María como la madre terrenal de Jesús, de la misma forma que el pueblo de Israel honraba a Moisés o que los cristianos entendían el peso que los apóstoles habían tenido para Jesús. Pero el respeto y la reverencia no deben implicar adoración o veneración. Pedro y los apóstoles se negaron a ser adorados (Hechos 10:25-26; 14:13-14). Los ángeles se negaron a ser adorados (Apocalipsis 19:10; 22:9).

Según el Diccionario de la Real Academia:

venerar.

(Del lat. venerāri).

1. tr. Respetar en sumo grado a alguien por su santidad, dignidad o grandes virtudes, o a algo por lo que representa o recuerda.

2. tr. Dar culto a Dios, a los santos o a las cosas sagradas.

adorar.

(Del lat. adorāre).

1. tr. Reverenciar con sumo honor o respeto a un ser,

considerándolo como cosa divina.

2. tr. Reverenciar y honrar a Dios con el culto religioso que le es debido.

3. tr. Dicho de un cardenal: Postrarse delante del Papa después de haberle elegido, en señal de reconocerle como legítimo sucesor de San Pedro.

4. tr. Amar con extremo.

5. tr. Gustar de algo extremadamente.

6. intr. orar (hacer oración).

7. intr. Tener puesta la estima o veneración en una persona o cosa.

En cualquier diccionario, el sinónimo de adorar es venerar, por lo tanto, tratando de profundizar más, dejaremos atrás la terminología y nos centraremos en la esencia del culto a María y a los santos.

Ya sea que la práctica sea descrita como “adoración” o “veneración”, o cualquier otro término,
el problema es el mismo. Cada vez que atribuimos a alguien, algo que pertenece a Dios, es idolatría. En ninguna parte de la Biblia se nos enseña a reverenciar, orar, depender, o “adorar” a alguien que no sea Dios.

Desde los inicios mismos de la iglesia de Cristo, surgieron entorno de ella diferentes doctrinas cuyos fundamentos no estaban basados en las Sagradas Escrituras. Una de estas enseñanzas fue la adoracion de María, de la cual nació el Mesías.

Quienes tributaban este culto a María le dieron la posición de un lugar intermedio entre los santos y Dios. Fueron estos mismos adoradores los que con el tiempo le confirieron el título de “MADRE DE DIOS”. Esto debido, según ellos, porque de ella nació Cristo, quien era el hijo de Dios encarnado.

Luisa J. de Walter escribió en su libro ¿Cuál camino? lo siguiente: “Nuestro Señor Jesucristo es Dios hecho carne. La Virgen María, bienaventurada entre todas las mujeres, fue escogida por Dios para ser la madre de la naturaleza humana de Cristo. Fue madre de su cuerpo físico, pero no pudo ser madre de su deidad. Cristo, la segunda persona de la Deidad, es eterno, siempre ha existido. Por ser Dios, Él no ha tenido principio, y por consiguiente, no es lógico hablar de María como “MADRE DE DIOS”.

Colosenses 1:16-17; juan 1:1-3; 8:57-58, y otros textos sobre la preexistencia de Cristo, prueban que ella no puede ser la madre de su deidad. La unica manera en que ella pudiera ser “MADRE DE DIOS”, es, si ella misma hubiera sido divina, una diosa, miembro de la familia celestial, cosa que la biblia no enseña de ninguna manera.

Enseñan ademas los que tributan el culto a Maria: Que ella nació por concepción milagrosa y sin pecado original, al igual que el mismo hijo de Dios. Pero la Biblia no enseña en ninguna de sus partes esta doctrina. Muy por el contrario, nos dice el evangelio según Lucas, que ella necesitó como todo pecador de un salvador: “Engrandece mi alma al Señor…declara ella misma…y mi espíritu se alegró en Dios mi Salvador.” (Lucas 1: 46-47).

Bien sabemos que muchos han de tratar de negar que la iglesia catolica atribuye una posición divina a María, pero al viajar alrededor del mundo, ya sea una majestuosa catedral o una capilla humilde, la estatua de María o de algún santo ocupan el puesto principal siempre.

Y la gran realidad es que el catolicismo promueve la idolatría a María y a los santos. ¿Por qué si no, la Iglesia Católica, habría eliminado el segundo mandamiento de la Ley de Dios?

El segundo mandamiento de la Ley de Dios dice:

"No te harás imagen, ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra. No te inclinarás a ellas, ni las honrarás; porque yo soy Jehová tu Dios..." (Éxodo 20:4,5)

Sin embargo, la Iglesia católica elimina el segundo mandamiento y divide el décimo en dos, para que sigan siendo diez.

1º Amarás a Dios sobre todas las cosas.
2º No tomarás el Nombre de Dios en vano.
3º Santificarás las fiestas.
4º Honrarás a tu padre y a tu madre.5º No matarás.
6º No cometerás actos impuros.
7º No robarás.
8º No dirás falso testimonio ni mentirás.
No consentirás pensamientos ni deseos impuros.
10º No codiciarás los bienes ajenos.


Por favor, comparar con Éxodo 20.

Curiosamente, la web anterior dice que los mandamientos fueron entregados por Dios a Moisés en el Sinaí y que Jesús los confirmó. Pero, en vez de enseñar los mandamientos entregados por Dios, enseñan los modificados por el catolicismo, que excluyen el mandamiento del Sábado y el que prohibe la adoración de imágenes.

Evidentemente, si la Iglesia Católica eliminó ese mandamiento deliberadamente, fue porque presentaba un problema a toda su liturgia idólatra. Porque no olvidemos que el catolicismo es una adaptación del cristianismo al misticismo pagano de Roma, que estaba basado en la adoración de dioses paganos.

Y es cierto que, aparte de las imágenes de vírgenes y santos, podemos encontrar esculturas y cuadros de Jesús en todos los periodos de su vida. Cualquiera podría decir que adorando a esa imagen de Jesús, adoramos realmente a Jesús, pero ese es otro grave error.

De la misma forma, el pueblo de Israel, viéndose sin Moisés, se encontró perdido y solicitó a Aarón que hiciera una imagen para adorar a Dios:

"Entonces dijeron: Israel, estos son tus dioses, que te sacaron de la tierra de Egipto. Y viendo esto Aarón, edificó un altar delante del becerro; y pregonó Aarón, y dijo: Mañana será fiesta para Jehová. Y al día siguiente madrugaron, y ofrecieron holocaustos, y presentaron ofrendas de paz; y se sentó el pueblo a comer y a beber, y se levantó a regocijarse". (Éxodo 32:4,5,6)

Como dice el texto, Aarón, desconoce el aspecto de Dios, pero pretende hacer un ídolo para adorar a Jehová.

"Entonces Jehová dijo a Moisés: Anda, desciende, porque tu pueblo que sacaste de la tierra de Egipto se ha corrompido." (Éxodo 32:7)

Independientemente de la forma del ídolo, el pueblo pretendía adorar al Dios que los sacó de Egipto y Aarón especifica que la fiesta es a Jehová. Pero ¿se molesta Dios porque lo ejemplifican como un toro?, ¿acaso Dios no ha hecho comparar a Cristo con un cordero a lo largo de toda la Biblia?

El problema no es el aspecto, sino que Dios no quiere ser adorado por medio de ningún objeto terrenal. Cuando dice: "No te harás imagen, ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra..." no se refiere sólo a las aves del cielo, sino también a todo lo celestial.

"¿A qué, pues, haréis semejante a Dios, o qué imagen le compondréis? El artífice prepara la imagen de talla, el platero le extiende el oro y le funde cadenas de plata. El pobre escoge, para ofrecerle, madera que no se apolille; se busca un maestro sabio, que le haga una imagen de talla que no se mueva". (Isaías 40:18-20)

¿No rezan los católicos a María? En la mayoría de los colegios españoles, hasta finales de los 90 (por lo menos), siempre se ha enseñado el rezo: "Santa María, madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte, Amén".

La mayor manera en que los católicos “veneran” a María y los santos, es rezándoles. Como la siguiente declaración lo demuestra, el orar a alguien más que a Dios: “es anti-bíblico orar a los santos y a María. Ya sea que se ore directamente a María o a los santos; o que se les hagan peticiones como mediadores; ninguna de estas prácticas es bíblica”.

El orar es un acto de adoración. Cuando oramos a Dios, estamos reconociendo que necesitamos Su ayuda. Al dirigir nuestras oraciones alguien más que no sea Dios, le estamos robando la gloria que solo le pertenece a Él.

Muchos católicos usan las imágenes de María o de los santos como “amuletos de la suerte”. Cualquier lectura superficial de la Biblia, revelará que esta práctica es un claro acto de idolatría (Éxodo 20:4-6; 1 Corintios 12:12; 1 Juan 5:21) El frotar las cuentas del rosario es idolatría. Prender velas o veladoras ante una estatua o imagen de un santo o de María, es idolatría.

Debemos adorar sólamente a Dios. La gloria, la alabanza y la honra pertenecen a Dios sólamente. Sólo Dios es merecedor de “... la gloria y la honra y el poder...” (Apocalipsis 4:11). Sólo Dios es merecedor de recibir nuestra reverencia, adoración y alabanza (Nehemías 9:6; Apocalipsis 15:4).

Porque no podemos adorar a Dios por medio de objetos, porque limitamos a Dios a ese objeto, haciéndonos dependientes de ese objeto para poder tener contacto con Dios. Él es ilimitable, está allí donde lo necesitas, no hace falta más intermediario que Cristo para acceder a Él.

"Los formadores de imágenes de talla, todos ellos son vanidad, y lo más precioso de ellos para nada es útil; y ellos mismos son testigos para su confusión, de que los ídolos no ven ni entienden. ¿Quién formó un dios, o quién fundió una imagen que para nada es de provecho? He aquí que todos los suyos serán avergonzados, porque los artífices mismos son hombres. Todos ellos se juntarán, se presentarán, se asombrarán, y serán avergonzados a una.

El herrero toma la tenaza, trabaja en las ascuas, le da forma con los martillos, y trabaja en ello con la fuerza de su brazo; luego tiene hambre, y le faltan las fuerzas; no bebe agua, y se desmaya. El carpintero tiende la regla, lo señala con almagre, lo labra con los cepillos, le da figura con el compás, lo hace en forma de varón, a semejanza de hombre hermoso, para tenerlo en casa. Corta cedros, y toma ciprés y encina, que crecen entre los árboles del bosque; planta pino, que se críe con la lluvia. De él se sirve luego el hombre para quemar, y toma de ellos para calentarse; enciende también el horno, y cuece panes; hace además un dios, y lo adora; fabrica un ídolo, y se arrodilla delante de él. Parte del leño quema en el fuego; con parte de él come carne, prepara un asado, y se sacia; después se calienta, y dice: ¡Oh! me he calentado, he visto el fuego; y hace del sobrante un dios, un ídolo suyo; se postra delante de él, lo adora, y le ruega diciendo: Líbrame, porque mi Dios eres tú.

"No saben ni entienden; porque cerrados están sus ojos para no ver, y su corazón para no entender. No discurre para consigo, no tiene sentido ni entendimiento para decir: Parte de esto quemé en el fuego, y sobre sus brasas cocí pan, asé carne, y la comí. ¿Haré del resto de él una abominación? ¿Me postraré delante de un tronco de árbol? De ceniza se alimenta; su corazón engañado le desvía, para que no libre su alma, ni diga: ¿No es pura mentira lo que tengo en mi mano derecha?" (Isaías 44:9-20)

Que Dios os bendiga.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Aunque se pueden decir muchas cosas mas del error que comete la iglesia católica por su idolatría, creo que fue bastante directo y claro tu argumento, te felicito.
cam

Dezpierta dijo...

Gracias cam, aunque la honra y gloria es para Cristo. Lo hice con un poquito de aquí o otro poquito de allá.

Sé que me dejé cosas en el tintero, como que la virgen no puede interceder por nadie porque está esperando la promesa de la resurrección.

Por cierto, amigo, espero con ansias esa instructiva charla sobre la Ley.

Que Dios te bendiga.

Anónimo dijo...

Tengo gracia para curar y cuando lo hacemos, en algunas oraciones nombramos a Jesús a María y a José. Tened presente que cada nombre tiene un significado y al referirnos a los anteriores estamos - se puede decir invocando-lo que describen.
Jesús-salvación
José-al que Dios engrandece, por lo tanto grandeza
María-elegida
Sé que viene de tradiciones anteriores pero centrémonos en su significado.
Buda y otros también nacieron de una virgen, etc. Virginidad como referida a algo nuevo, alguien con conocimientos espirituales nuevos que van a ser explicados a los demás.
Jesús vino a ratificar a Moisés pero también a instaurar la ley del amor o respeto al otro y además enseñó conocimientos espirituales que solo los iluminados podían comprender. El que tenga oídos.....
Las diferentes festividades instauradas por la iglesia también tienen un poso del pasado y aunque se crea que por eso no tienen fuerza espiritual o no tienen sentido, lo tienen y mucho, especialmente la semana santa, el día de todos los santos, el corpus.
Solo los que tengan luz esos días podrán notar la energía tan poderosa que se desarrolla.
Jesún no vino a decir toda la verdad, solo a mostrar un camino. La simbología lo deja claro. El asno mitad del conocimiento así que hace falta una segunda venida-que no es él-que juzgue la vida actual y ofracer un conocimiento más amplio para que sea seguido a partir del comienzo de sus predicas. Y sigue, y sigue....

Anónimo dijo...

Hola dezpierta estaba leyendo éxodo 20 no veo y entiendo que no son 10 mandamientos como la gente piensa en realidad son los mandamientos de la ley de dios en realidad es una sola ley con varias directrices:

Que dices: ya que si los cuentas son varios más que diez

Capítulo 20

20:1 Y habló Dios todas estas palabras, diciendo:
20:2 Yo soy Jehová tu Dios, que te saqué de la tierra de Egipto, de casa de servidumbre.
20:3 No tendrás dioses ajenos delante de mí.
20:4 No te harás imagen, ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra.
20:5 No te inclinarás a ellas, ni las honrarás; porque yo soy Jehová tu Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen,
20:6 y hago misericordia a millares, a los que me aman y guardan mis mandamientos.
20:7 No tomarás el nombre de Jehová tu Dios en vano; porque no dará por inocente Jehová al que tomare su nombre en vano.
20:8 Acuérdate del día de reposo para santificarlo.
20:9 Seis días trabajarás, y harás toda tu obra;
20:10 mas el séptimo día es reposo para Jehová tu Dios; no hagas en él obra alguna, tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu criada, ni tu bestia, ni tu extranjero que está dentro de tus puertas.
20:11 Porque en seis días hizo Jehová los cielos y la tierra, el mar, y todas las cosas que en ellos hay, y reposó en el séptimo día; por tanto, Jehová bendijo el día de reposo y lo santificó.
20:12 Honra a tu padre y a tu madre, para que tus días se alarguen en la tierra que Jehová tu Dios te da.
20:13 No matarás.
20:14 No cometerás adulterio.
20:15 No hurtarás.
20:16 No hablarás contra tu prójimo falso testimonio.
20:17 No codiciarás la casa de tu prójimo, no codiciarás la mujer de tu prójimo, ni su siervo, ni su criada, ni su buey, ni su asno, ni cosa alguna de tu prójimo.
20:18 Todo el pueblo observaba el estruendo y los relámpagos, y el sonido de la bocina, y el monte que humeaba; y viéndolo el pueblo, temblaron, y se pusieron de lejos.
20:19 Y dijeron a Moisés: Habla tú con nosotros, y nosotros oiremos; pero no hable Dios con nosotros, para que no muramos.
20:20 Y Moisés respondió al pueblo: No temáis; porque para probaros vino Dios, y para que su temor esté delante de vosotros, para que no pequéis.
20:21 Entonces el pueblo estuvo a lo lejos, y Moisés se acercó a la oscuridad en la cual estaba Dios.
20:22 Y Jehová dijo a Moisés: Así dirás a los hijos de Israel: Vosotros habéis visto que he hablado desde el cielo con vosotros.
20:23 No hagáis conmigo dioses de plata, ni dioses de oro os haréis.
20:24 Altar de tierra harás para mí, y sacrificarás sobre él tus holocaustos y tus ofrendas de paz, tus ovejas y tus vacas; en todo lugar donde yo hiciere que esté la memoria de mi nombre, vendré a ti y te bendeciré.
20:25 Y si me hicieres altar de piedras, no las labres de cantería; porque si alzares herramienta sobre él, lo profanarás.
20:26 No subirás por gradas a mi altar, para que tu desnudez no se descubra junto a él.

Anónimo dijo...

. COMO DESARROLLAR INTELIGENCIA ESPIRITUAL
EN LA CONDUCCION DIARIA

Cada señalización luminosa es un acto de conciencia

Ejemplo:

Ceder el paso a un peatón.

Ceder el paso a un vehículo en su incorporación.

Poner un intermitente

Cada vez que cedes el paso a un peatón

o persona en la conducción estas haciendo un acto de conciencia.


Imagina los que te pierdes en cada trayecto del día.


Trabaja tu inteligencia para desarrollar conciencia.


Atentamente:
Joaquin Gorreta 55 años

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