Holocausto Judío: El chantaje emocional al mundo

Nota dezpierta: El pueblo judío fue el portador de la Luz enviada por Dios para el mundo. El pueblo de la promesa o el que fue el pueblo de Dios nos ha traído grandes enseñanzas y debemos reconocer que aún poseen conocimientos que nos ayudarían a entender muchas verdades bíblicas, que somos incapaces de comprender por una diferenciación de conceptos, motivada por Satanás y llevada a cabo por Grecia y Roma.

No podemos culpar al pueblo judío de la crucifixión de Jesús, ni del rechazo que sufrió. El cristianismo nació en Jerusalén, miles o millones de judíos aceptaron a Jesús como su salvador. El problema no estaba tanto en el pueblo como en los dirigentes del pueblo. Aquellos instigaron la muerte del Mesías, aquellos confundieron al pueblo que los seguía para que no creyeran en Jesús y, en la actualidad, sus sucesores hacen y harán exactamente lo mismo.

Pero el rechazo, como pueblo, del Mesías, les hizo perder la primogenitura espiritual y ésta se extendió a todo aquel que acepta a Jesús como su Salvador.

El judaísmo no es sionismo, ni todos los judíos son sionistas, ni todos los sionistas son judíos.
El sionismo es un movimiento que trata de forzar la historia y la profecía para otorgar al estado de Israel el papel que perdió al rechazar a Jesucristo. Este sionismo favoreció la idea del Holocausto para obtener la ventaja del victimismo, fruto de un supuesto genocidio contra el pueblo judío. Posiblemente, los líderes sionistas, como la familia Rotschild y Rockefeller, vendieron a su propio pueblo para obtener los beneficios lastimeros de un pueblo peregrino y esquilmado con el objetivo de refundar el estado Israelí, cosa que consiguieron pocos años más tarde.

No obstante, debemos recordar, que no sólo murieron judíos en la Segunda Guerra Mundial, que más de 10 millones de rusos, cristianos y gitanos fueron víctimas del Holocausto Nazi.

Y al final, el que gana la guerra es el que escribe la historia, una historia llena de incógnitas y cabos sueltos.



Que Dios os bendiga.

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