¿Existe Dios?

Nota dezpierta: Enlazo este espectacular debate entre el filósofo teísta William Lane Craig y el filósofo ateísta Stephen Law.

Es cierto que es un poco largo y, encima, está en inglés con subtítulos en español, pero os aseguro que no tiene desperdicio.



Evidentemente, no puedo aportar ningún pensamiento filosófico a los argumentos presentados en este debate, pero me gustaría que realizáramos un resumen y un análisis de lo dicho:

En primer lugar Graig, el teísta, expone 3 argumentos que apoyan o defienden, nadie ha dicho que demuestren irrefutablemente, la idea de la existencia de Dios:

- El primero consistía en la imposibilidad de un universo eterno, infinito. El argumento, claramente, pone en evidencia que el universo debe haber tenido un principio y que ese origen no ha podido surgir de la "nada". Para ser más claros, el Big Bang partió de la condensación de toda la materia del universo, que explotó y se expandió. Pero, ¿Quién creó esa materia? Porque según las teorías ateístas y evolucionistas no podría existir nada sobrenatural, todo es física y química. Un creyente puede creer en un Dios eterno, pero un ateo no puede creer en la eternidad, porque no está sujeta a las leyes físicas que conforman su pensamiento.

Evidentemente, Stephen Law no venía dispuesto a debatir sino a exponer su teoría. Ni siquiera se ha atrevido a mencionar el primer argumento de Craig, claramente, porque no hay explicación posible para ella.

- El segundo argumento de Craig consistía en que no hay posibilidad alguna para defender la objetividad moral sin la existencia de un Dios.

Y yo pregunto: ¿Que significado tienen el amor, la lealtad, el honor, la amistad... en un mundo en el que todo se rige por funciones físicas y químicas, un mundo en el que no existe la espiritualidad, ni la verdad, en un mundo en el que todo es relativo, en el que no hay nada absoluto?

¿Qué está bien o qué está mal? Si no hay Dios, no existe nada absoluto y la moralidad no es objetiva. Lo que para unos está bien, para otros no lo está.

Lo curioso del debate es que en este punto, al parecer, Stephen Law han argumentado en contra de sus propias ideas que defienden la objetividad moral, expuestas en algunas de sus publicaciones.

Como conclusión a este punto, Craig ha afirmado que sin Dios, es decir sin un referente absoluto, no es posible la objetividad moral, mientras que Law ha dicho que la afirmación de Craig es una opinión que no puede ser argumentada. Sacad vuestras propias conclusiones.

- Por último, Craig ha expuesto como evidencia de la existencia de Dios la resurrección de Jesucristo, respaldando este hecho por los registros historicos que lo contemplan y por la unanimidad de los historiadores y teólogos en reconocer este hecho como verdadero.

Yo me apoyaría en algo más, en primer lugar en el resultado de las vidas de sus discípulos como evidencia de que algo contundente les ocurrió. En su abatimiento por la muerte de su Maestro, al que habían seguido durante 3 años, ellos podrían haber vuelto a sus casas y haber olvidado ese tremendo chasco. Pero por el contrario, sus vidas se convierten en un tremendo fulgor que arrasa por allá donde van. La resurrección de su Maestro les ha dado el poder para enfrentar la muerte si es necesario.

¿Podrían los discípulos haber robado el cuerpo de su Maestro para crear así una falsa religión de la que ellos serían los poderosos y ricos líderes? Si estos hubieran sido los hechos, poco les habría durado el interés. Debemos recordar que, si no todos, la mayoría de ellos fueron asesinados por defender el mensaje de la resurrección de Jesús. ¿Qué cosa puede llevar a un hombre a morir por algo? La seguridad y la fe en ello.

Los discípulos estaban convencidos de que Jesús había resucitado y eso les llevó a estar dispuestos a morir por ello, y esa convicción fue la que convirtió y convierte a tantos miles y millones al cristianismo.

Por el contrario, los argumentos de Law fueron que la resurrección de Jesús es tan improbable como la aparición de un OVNI atestiguada por varios testigos, que terminó siendo el planeta Venus.

En el caso del hilo argumental de Stephen Law podemos decir que, básicamente, expone la igualdad de posibilidades para la existencia tanto para un Dios bueno como para un Dios malo. Que existe tanto sufrimiento en el mundo que no es posible que exista un Dios amoroso que pudiera evitarlo y no lo hiciera.

Sin embargo, el intuye que los teístas dirán que, precisamente, la maldad es una evidencia de la existencia de Dios, porque permitiendo que ésta exista podemos valorar el amor y la bondad de Dios. Por tanto, de la misma manera que la maldad evidencia la existencia de un Dios bueno, la bondad podría evidenciar la existencia de un dios malvado (o un creador malvado como después matiza Craig).

Por tanto, como sería desechable la idea de un dios malvado, también lo es la de un Dios amoroso y bueno.

Para empezar, y creo que Carig debería haber hecho más hincapié en esto, es tan posible que exista un Dios bueno como uno malo. Partamos de que ninguna de las dos ideas es desechable, haciendo esto destrozamos el argumento de Law sin esfuerzo.

¿Podríamos ser el experimento doloroso de un Dios terriblemente cruel? Por supuesto que sí. De la misma manera que podríamos ser el fruto del Amor de un Dios tremendamente justo y amoroso.

Pero, ¿cómo podemos saber qué clase de Dios tenemos? La realidad es que no tenemos la posibilidad de conocer los propósitos de Dios más allá de lo que el quiera que lo hagamos. Perfectamente podríamos tener un Dios malvado que juega a ser bueno, que terminará recompensando a los malvados en un paraíso lleno de vírgenes, comiendo toda clase de manjares, mientras que quema en el infierno a todos aquellos que han decidido hacer el bien y seguir el espejismo de un Dios bueno creado por él.

Pero la verdad es que creemos en su bondad por el simple hecho de que estuvo dispuesto a entregar a su propio Hijo para que muriera en una cruz, asesinado por aquellos a los que había creado. En Juan 3:16 podemos leer: "Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna".

A lo largo de la Biblia, podemos leer cómo el Dios de Israel ha guiado a su pueblo con el principal objetivo de darles una bendición tras otra. La experiencia que podemos vivir cada uno de nosotros con Dios nos lleva a vivir vidas más plenas, más amorosas, más confiadas y más generosas. Eso es lo que la voluntad de ese Dios nos revela. No una vida eterna futura, sino una vida satisfactoria en el presente, ayudando y amando a nuestro prójimo y logrando una paz interior inalcanzable de otra manera. Es por eso que creemos en que ese Dios, que según Law también podría ser malo, por el contrario, nos da evidencias claras de que es un Dios de Amor.

Law apela a que no es posible que exista un Dios que haya permitido tanto sufrimiento durante tantos millones de años, sufrimiento humano y animal que nos ha acompañado desde la fundación del mundo.

Para empezar, para que ese sufrmiento hubiera transcurrido a lo largo de millones de años, tendríamos que creer que el mundo tiene millones de años y no seis mil, como induce a pensar la Biblia y tendríamos que creer que las tasas de mortalidad y estadísticas que Law presenta, estimadas por científicos ateos, son reales.

Pero la realidad es que hayan pasado 6000 años o 100 millones de años, el sufrimiento desde el punto de vista del ateísmo, no puede ser colectivo o histórico. Sería absurdo que yo sufriera por el sufrimiento de los miles de personas que sufrieron hace miles de años.

Como dice Craig, hay tres niveles de consciencia del dolor (minuto 45):

- El primero, el más fundamental, sólo existe una reacción al estímulo. A este nivel no existe dolor, sólo reacción.

- El segundo nivel, que tienen todos los animales sensibles, consiste en una experiencia del dolor.

- El tercer nivel, que consiste en la consciencia de estar sufriendo ese dolor, es decir, la conscienca de que es uno mismo el que siente el dolor. Tercer nivel que sólo se encuentra en el ser humano.

Pero aunque somos capaces de comprender el sufrimiento de otros, de ninguna manera, excepto si es una persona o cosa amada, podemos llegar a sufrir la profundidad del dolor que sufre el otro.

Por tanto, decir que llevamos millones de años de sufrimiento es tan absurdo para un ateo, como reconocer que existiera una conciencia superior que nos une a todos de la misma forma que en la película de Avatar todos los seres son uno en Pandora.

Mi sufrimiento, mi dolor no se extiende más allá de mi experiencia personal y vital y puede verse incrementado por aquellos que conviven y sufren contemporáneamente conmigo, pero nada más. El argumento del sufrimiento por millones de años es pura demagogia.

Por el contrario, el Dios en el que creo, sí que lleva sufriendo miles de años porque comparte nuestro dolor y Él si que vive por siempre, es en ese sufrimiento milenario donde veo su misericordia hacia mí, porque, a pesar de que seguro que está deseando terminar con Su sufrimiento, no lo hace porque espera que tú y yo decidamos aceptar Su perdón y Su salvación.

Sacad vuestras propias conclusiones.

Que Dios os bendiga.

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